Líneas 3 y 4 del Metro de Lima y Callao
La Agencia de Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) ha confirmado la viabilidad de ejecutar de manera paralela los proyectos correspondientes a las Líneas 3 y 4 del Metro de Lima. Según el organismo, la evolución de los mecanismos de contratación y las técnicas de construcción permite desarrollar estas infraestructuras en tramos o componentes específicos, optimizando así los procesos de ejecución.
Por otro lado, ProInversión ha establecido como meta la adjudicación de estos proyectos para el próximo año, lo que representará una inversión superior a los 10.600 millones de dólares. La ejecución de ambas líneas es considerada prioritaria debido a su impacto positivo en la reducción del tráfico urbano y la mejora del transporte público en Lima y Callao.
En cuanto al estado de los proyectos, cabe destacar que las Líneas 3 y 4 del Metro ya cuentan con un estudio de preinversión aprobado, lo que permite avanzar directamente a la fase de estructuración. Este respaldo técnico facilita la planificación y agiliza los procesos administrativos necesarios para su implementación.
Respecto a la Línea 3, su desarrollo contempla una inversión de 6.924 millones de dólares. Esta infraestructura será completamente subterránea y contará con una extensión de 34,8 kilómetros, atravesando 13 distritos de Lima, entre ellos Comas, Los Olivos, San Martín de Porres, Miraflores y Surquillo. Se estima que beneficiará a más de cinco millones de personas y que el tiempo de recorrido total será de 56 minutos.
De manera similar, la Línea 4 del Metro de Lima requerirá una inversión de 3.739 millones de dólares. Esta línea, también subterránea, tendrá una longitud de 23,6 kilómetros, con la adición de un ramal de 8 kilómetros que conectará Faucett con Gambetta. Su trazado abarcará 13 distritos de Lima y Callao, beneficiando a más de dos millones de habitantes en zonas como Bellavista, San Isidro, La Molina y Santa Anita y el tiempo estimado de recorrido será de 44 minutos.
Modernización del Ferrocarril Huancayo – Huancavelica
El diseño, construcción, operación y mantenimiento del ferrocarril Huancayo-Huancavelica, conocido como el “Tren Macho”, representará un beneficio significativo para aproximadamente 1,2 millones de peruanos. Esta megaobra ha sido adjudicada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, a través de ProInversión, al consorcio Concesionaria Ferroviaria del Centro. El contrato de concesión se extenderá por 30 años, de los cuales cinco se destinarán al diseño y la construcción, mientras que los 25 años restantes corresponderán a la operación y mantenimiento del servicio.
Por otro lado, la inversión total destinada a este proyecto asciende a 565 millones de dólares. La modernización del “Tren Macho” se desarrollará bajo el modelo de Asociación Público-Privada (APP), asegurando la colaboración entre el sector público y privado en la ejecución de la obra. Entre las mejoras previstas se encuentra la renovación de 128,7 kilómetros de vía férrea, la modernización de siete estaciones, 20 paraderos, 15 puentes y 38 túneles, además de la incorporación de nuevo material rodante y un sistema de señalización y control, con el objetivo de garantizar un transporte más seguro y eficiente.
Asimismo, cabe destacar que este ferrocarril, cuyo recorrido inicia en el distrito de Chilca, en Huancayo, y finaliza en Huancavelica, ha sido una vía fundamental para el transporte de pasajeros y mercancías en la sierra central del Perú durante casi un siglo.
Por su parte, ProInversión firmará el contrato de concesión en la primera semana de este mes de abril, marcando el inicio oficial de la renovación del “Tren Macho”. Este proyecto no solo beneficiará a los habitantes de las regiones de Junín y Huancavelica, sino que también se espera que se convierta en una de las principales vías ferroviarias de América Latina.
Adicionalmente, la concesión incluye la modernización integral de la infraestructura ferroviaria, abarcando la construcción de nuevas estaciones, la adquisición de trenes modernos y la garantía de un mantenimiento continuo. Estas mejoras contribuirán significativamente a optimizar el transporte de pasajeros y carga, promoviendo una mayor eficiencia en el servicio.
Por otro lado, el proyecto contempla la implementación de un sistema de monitoreo permanente del estado de las vías y estructuras, lo que permitirá identificar y resolver problemas de manera oportuna. Esta medida contribuirá a minimizar interrupciones en el servicio y a garantizar la seguridad de los usuarios.
Nueva Carretera Central
La Nueva Carretera Central transformará significativamente la conectividad entre Lima y Junín, reduciendo el tiempo de viaje de más de seis horas a aproximadamente dos horas y media. Esta modernización de la infraestructura vial marcará un hito en la comunicación entre la capital y la región central del país, optimizando el transporte y facilitando la movilidad.
Asimismo, se espera que la construcción de esta carretera genere miles de empleos directos e indirectos, contribuyendo de manera significativa a la reactivación económica del país. Además, el proyecto ha sido sometido a inspecciones y permisos del Ministerio de Cultura, lo que garantiza el respeto a los aspectos patrimoniales y arqueológicos de las zonas involucradas.
En este sentido, con el inicio de los trabajos programado para finales de 2025, esta obra se posiciona como una solución integral a los problemas de transporte en el centro del país. Su construcción representará un antes y un después en la infraestructura vial del Perú, facilitando el desplazamiento y mejorando la seguridad en las carreteras.
Además, uno de los elementos clave del proyecto será el túnel de Pariachi, ubicado en el distrito de Ate. Con una extensión de seis kilómetros (3,7 millas), este túnel permitirá conectar Ate con el Valle de Lurín en tan solo 10 minutos, reduciendo drásticamente el tiempo de viaje, que actualmente toma cerca de una hora.
Es importante mencionar que este túnel no solo será el más largo del país en su categoría, sino que también incorporará tecnología de última generación para garantizar la seguridad y eficiencia del tránsito. Contará con dos tubos paralelos, cada uno con dos carriles, y estará ubicado a una profundidad de 300 metros (984 pies).
Asimismo, el MTC ha detallado que la obra incluirá sistemas avanzados de ventilación, iluminación y protección contra incendios, además de 28 galerías de evacuación para situaciones de emergencia. También se implementarán sistemas de drenaje y videovigilancia conectados a un centro de control, lo que permitirá un monitoreo constante de las condiciones dentro del túnel.
Terminal Portuario de San Juan de Marcona
El proyecto del Terminal Portuario de San Juan de Marcona tiene como objetivo principal la construcción de una infraestructura portuaria especializada en la exportación de minerales.
Asimismo, según el Estudio de Prefactibilidad y el Plan de Promoción del Terminal Portuario, el área seleccionada para la infraestructura presenta condiciones favorables. Entre estas, se destacan la protección adecuada frente a las olas provenientes del sur y una protección moderada contra las olas del suroeste. Además, la profundidad marina en la zona alcanza los 22 metros a aproximadamente 800 metros de la costa, lo que resulta adecuado para un muelle de minerales. En la parte terrestre, se dispone de terrenos con una topografía adecuada, libres de edificaciones y otros obstáculos que podrían dificultar el desarrollo de la infraestructura portuaria. Adicionalmente, las vías de acceso no atraviesan áreas urbanas y pueden ser mejoradas con facilidad.
Además, el diseño del terminal contempla la construcción de un muelle automatizado para el embarque de concentrado de minerales, un puente de acceso, un muelle de servicio y un muelle destinado a la Marina de Guerra del Perú. En cuanto al equipamiento portuario, se proyecta la instalación de una torre de recepción de concentrado, una faja tubular, una galería a lo largo del muelle, entre otros elementos clave para su operatividad.
En términos financieros, el desarrollo del Terminal Portuario de San Juan de Marcona requerirá una inversión aproximada de 405 millones de dólares, según estimaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Este proyecto beneficiará a un total de 29 provincias y 280 distritos en las regiones de Ica, Ayacucho, Apurímac, Cusco y Arequipa, fortaleciendo el desarrollo económico y logístico del país.
Es importante señalar que, en marzo de 2024, el Estado peruano adjudicó el desarrollo del Terminal Portuario de San Juan de Marcona a una empresa de capital chino, ante la ausencia de otros postores. La compañía adjudicataria, Terminal Portuario Jinzhao Perú, es una subsidiaria de Jinzhao Mining, la misma empresa que lidera actualmente el proyecto minero Pampa del Pongo en la región de Ica.
Nuevo Aeropuerto Jorge Chávez
La nueva terminal del aeropuerto Jorge Chávez abarcará una extensión total de 935 hectáreas y contará con cinco niveles, distribuidos en un sótano y cuatro pisos. Esta infraestructura ha sido diseñada para gestionar un flujo anual de hasta 40 millones de pasajeros, lo que la convertirá en una de las más grandes de la región.
Asimismo, el nuevo terminal ofrecerá 46 mangas de embarque, además de una ampliada oferta comercial y tecnología avanzada para la gestión de equipajes y seguridad. Entre sus innovaciones, se incluyen salas VIP, zonas de conexión rápida y áreas de descanso, con el objetivo de mejorar la experiencia de los viajeros y optimizar los tiempos de tránsito.
En cuanto al inicio de operaciones, el ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez Reyes, informó que a partir del martes 1 de abril se llevarán a cabo vuelos de prueba en las nuevas instalaciones del aeropuerto. No obstante, aclaró que aún no se ha definido una fecha oficial para la inauguración del terminal, debido a la existencia de observaciones emitidas por los organismos reguladores.
Finalmente, el ministro enfatizó que la apertura del aeropuerto dependerá de la total garantía de seguridad para los usuarios. A pesar de que la construcción presenta un avance del 99.65%, aún es necesario culminar los procesos de certificación requeridos para las operaciones y servicios aeroportuarios.