El megaproyecto de infraestructura portuaria más ambicioso de Colombia, Puerto Antioquia, ha dado un paso crucial en su camino hacia la operación en 2025. Este desarrollo, ubicado en el Golfo de Urabá, se perfila como una terminal multipropósito que transformará la dinámica del comercio exterior del país.
Con un avance del 85 %, las obras han superado una de sus etapas más complejas: la instalación de más de mil pilotes de acero, fundamentales para la construcción del viaducto y el muelle marítimo. Este logro marca un hito en el proyecto y permite avanzar con la instalación de vigas y losas de concreto para dar forma a la plataforma marítima donde atracarán los megabuques que operarán en la terminal.
Cada uno de estos pilotes, instalados por el Consorcio Terminal Marítimo (Cotema), cuenta con un promedio de 90 metros de largo, 1,5 metros de diámetro y un peso de 80 toneladas. Su función es garantizar la estabilidad y resistencia de la estructura portuaria, permitiendo la carga y descarga eficiente de mercancías en medio del Golfo de Urabá. Este proceso, que inició en agosto de 2023, se llevó a cabo con monitoreos permanentes de ruido para asegurar el cumplimiento de los límites ambientales.
De igual manera La Sala Quinta de Decisión del Tribunal Administrativo de Antioquia revoco las medidas cautelares que tenían paralizadas temporalmente las obras en uno de los frentes de trabajo de Puerto Antioquia. Sin embargo, para entender de mejor manera este problema, cabe recordar que en medio de los trabajos que se realizan en el Puerto, en abril de 2024 un equipo de obreros se dirigió a un predio anexo para iniciar la instalación de unas redes de transmisión de energía que unirían a una subestación del puerto con otra de EPM ubicada en Nueva Colonia, en Turbo. El montaje no solamente es clave para que el terminal de carga tenga luz, sino para abastecer a toda su zona adyacente, en la que se espera se asienten más empresas en el futuro.

El predio en el que se desarrollarían los trabajos aparece identificado como La Presumida y tiene un área de 154.604 metros cuadrados e hizo parte de un grupo de por lo menos 11 propiedades objeto de un proceso de reclamación de tierras que tuvo el proyecto frenado por varios años, y que se saldó cuando un juez autorizó la constitución de una servidumbre para el inicio de los trabajos del Puerto.
A pesar de ese visto bueno, en abril de 2024 cuando los trabajadores del puerto llegaron a la zona para iniciar la instalación de unas torres de energía se llevaron la sorpresa de que estaba ocupado por terceros que no los dejaron entrar. Contrario a lo que se esperaría, los ocupantes no son los reclamantes del proceso de restitución, sino de terceros ajenos al mismo. Mismas personas que impidieron el avance de estas obras hasta la fecha. Sin embargo, ahora con la reciente revocación de las medidas cautelares se espera que las obras por fin empiecen para que todo el puerto este 100% articulado.
El diseño de Puerto Antioquia incluye un muelle de 1.340 metros de longitud y un calado superior a los 16 metros, lo que permitirá la operación de buques tipo Neopanamax. Este aspecto es clave para optimizar las exportaciones e importaciones, posicionando al puerto como un nodo estratégico para la economía colombiana.
Además, se destaca la construcción de un viaducto de tres carriles que conecta la zona de operaciones en tierra con la plataforma de atraque, ubicada a 3,2 kilómetros mar adentro. Gracias a un dragado realizado en 2022, la profundidad del puerto se incrementó a 16,5 metros, facilitando la recepción de embarcaciones de gran calado.
Cabe destacar que un aspecto innovador de esta terminal multipropósito es su capacidad para recibir hasta cinco buques de gran capacidad de manera simultánea. Esto se traduce en una reducción significativa en los tiempos de operación logística, que pasarán de tres días a tan solo ocho horas. Esta eficiencia permitirá mejorar la competitividad del comercio exterior colombiano, beneficiando especialmente a Medellín, Bogotá y el Eje Cafetero.
Con ello, Puerto Antioquia se convertirá en un eje logístico clave al estar ubicado estratégicamente en el Caribe colombiano. Su cercanía con los principales centros productivos del país reducirá las distancias en un 47 % con Medellín, un 33 % con Bogotá y hasta un 36 % con el Eje Cafetero. Esto no solo disminuirá costos logísticos, sino que también impulsará la capacidad exportadora de la región.

El puerto tendrá una capacidad operativa para gestionar graneles sólidos, carga general, vehículos y contenedores, tanto refrigerados como secos. Esta versatilidad, junto con su integración con las autopistas de cuarta generación (4G), consolidará a Puerto Antioquia como un nodo clave dentro del corredor logístico del país. Gracias a esta infraestructura, los productos colombianos podrán acceder de manera más eficiente a los mercados globales, fortaleciendo la competitividad de sectores estratégicos como el agroindustrial y el manufacturero.
Uno de los sectores que más se beneficiará con la entrada en operación de Puerto Antioquia será el bananero. Actualmente, la región de Urabá aporta el 75 % del banano que Colombia exporta al mundo, lo que resalta la importancia de esta terminal para la industria agrícola. Además, se espera que el puerto capte cargas de importación y exportación de diversas regiones del país, optimizando los tiempos de transporte y reduciendo costos.
El puerto también mejorará la eficiencia del comercio exterior de productos industriales y agrícolas, facilitando la conexión con mercados internacionales estratégicos. Su diseño y tecnología permitirán optimizar la logística de exportación, garantizando un tránsito más ágil y seguro de mercancías.
El desarrollo de Puerto Antioquia ha sido posible gracias a una inversión mixta entre entidades públicas y privadas. Bancóldex y la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) representan al Gobierno Nacional en la financiación del proyecto. En el sector privado, destacan el Banco Davivienda y Socios de infraestructura global por su nombre en español, con sede en Nueva York. Además, BID Invest aportó 200 millones de dólares para la construcción, operación y mantenimiento de la terminal.
Las obras de dragado, que consistieron en la remoción de 2,2 millones de metros cúbicos de material, fueron ejecutadas por el grupo belga Jan de Nul. La construcción del puerto estuvo a cargo del Consorcio Terminal Marítimo (Cotema), integrado por Eiffage Ingeniería Civil y Termotécnica Coindustrial, bajo un contrato de tipo “Llave en Mano” (EPC). Asimismo, el área de graneles fue desarrollada por el Consorcio Empresarial MIIT, conformado por Metalteco e Inacar.

La operación de Puerto Antioquia estará a cargo de Puerto Bahía Colombia de Urabá S.A., en virtud de un contrato de concesión de 30 años firmado con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). Entre los patrocinadores del proyecto se encuentran la naviera CMA CGM, Puertos, Inversiones y Obras (PIO SAS) y un grupo de empresas bananeras, como Grupo Santamaría, Banafrut, C.I. Unibán y C.I. Tropical.

Puerto Antioquia es considerado uno de los proyectos de infraestructura más relevantes para el comercio exterior del país. Durante un recorrido por las obras, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián, destacó la magnitud del desarrollo y su potencial para conectar a Colombia con los mercados internacionales de manera más eficiente. Según el mandatario, este puerto no solo beneficiará a Antioquia, sino que tendrá un impacto positivo en todo el país al convertirse en una puerta estratégica para el comercio exterior.
Con una inversión de 764 millones de dólares y un avance del 85 %, Puerto Antioquia avanza a paso firme para entrar en operación en 2025. Su infraestructura moderna y eficiente no solo reducirá los tiempos de operación logística, sino que fortalecerá la competitividad de Colombia en el comercio global. La entrada en funcionamiento de esta terminal marcará un antes y un después en la conectividad portuaria del país, impulsando el desarrollo económico y fortaleciendo el posicionamiento de Colombia en los mercados internacionales.