Con el inicio de las obras de la Nueva Carretera Central programado para finales de 2025, el Perú se prepara para dar un paso significativo hacia el futuro, consolidando su compromiso con el desarrollo sostenible y la modernización de su infraestructura vial. Este megaproyecto, que transformará el transporte en el centro del país, forma parte de una estrategia de largo plazo para mejorar la conectividad y la eficiencia del sistema vial peruano, beneficiando tanto a los ciudadanos como a los sectores productivos que dependen del transporte terrestre.
Asimismo, Un túnel de 6 kilómetros, que conectará el distrito de Ate con el Valle de Lurín, se perfila como una de las obras más ambiciosas de la Nueva Carretera Central – Daniel Alcides Carrión. Este proyecto busca reducir significativamente los tiempos de viaje entre Lima y Junín, pasando de más de seis horas a aproximadamente dos horas y media, lo que revolucionará la movilidad y la logística en esta región del país. Según informó el ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez Reyes, los trabajos de construcción de esta infraestructura comenzarán a finales de este año 2025, con el respaldo del gobierno francés, en el marco de un acuerdo de cooperación bajo la modalidad Gobierno a Gobierno (G2G).
El ministro destacó que se han realizado modificaciones en el trazado de la carretera en la zona de Cieneguilla, lo que ha permitido superar problemas sociales que afectaban el avance del proyecto. “Estamos trabajando muy bien; se han hecho modificaciones en el trazo en la zona de Cieneguilla que va a reducir la problemática social que estábamos enfrentando, con lo cual, si todo avanza bien —la verdad lo está haciendo—, el gobierno francés debería, a finales de año, iniciar la obra puntualmente: la construcción del túnel de 6 kilómetros que sale del distrito de Ate.
La Nueva Carretera Central reducirá drásticamente el tiempo de viaje entre Lima y Junín, que actualmente puede superar las seis horas. Con esta moderna infraestructura, el trayecto se completará en aproximadamente dos horas y media, lo que representa un cambio radical en la conectividad entre la capital y la región central del país.
Por su parte el túnel de Pariachi, ubicado en el distrito de Ate, será una pieza clave del proyecto. Con una extensión de 6 kilómetros (3,7 millas), permitirá unir Ate con el Valle de Lurín en solo 10 minutos, un recorrido que actualmente toma cerca de una hora.
Este túnel no solo será el más largo del país en su categoría, sino que también contará con tecnología de última generación para garantizar la seguridad y eficiencia del tránsito.
según reportó el Ministerio de transportes y comunicaciones, el túnel de Pariachi, que se ubicará a 300 metros de profundidad, será una obra de ingeniería de primer nivel, según reportó el MTC. La infraestructura estará compuesta por dos túneles paralelos, cada uno con dos carriles, y estará equipada con sistemas avanzados de ventilación, iluminación y protección contra incendios. Además, contará con 28 galerías destinadas a la evacuación en caso de emergencias, sistemas de drenaje y un sistema de videovigilancia conectado a un centro de control.
El diseño del túnel también busca minimizar el impacto en las áreas urbanas. Para ello, atravesará terrenos despoblados, lo que no solo evitará la afectación de predios urbanos, sino que también fomentará el desarrollo y la puesta en valor de la zona. Como parte de los estudios previos, especialistas del Ministerio de Cultura han realizado inspecciones y otorgado los permisos necesarios para garantizar que la obra respete el patrimonio cultural y ambiental.
El ministro Raúl Pérez Reyes destacó que el gobierno francés será el encargado de liderar la construcción del túnel de 6 kilómetros, lo que refleja la colaboración internacional en este proyecto.
El MTC destacó que la Nueva Carretera Central no solo mejorará la conectividad, sino que también impulsará el crecimiento económico y la calidad de vida de millones de peruanos. Al reducir los tiempos de viaje, se facilitará el transporte de mercancías y personas, lo que beneficiará tanto a los sectores productivos como a los usuarios cotidianos.
Además, la construcción de esta infraestructura generará miles de empleos directos e indirectos, contribuyendo a la reactivación económica del país. Según el ministerio, el proyecto también incluye inspecciones y permisos otorgados por el Ministerio de Cultura, lo que garantiza que se respeten los aspectos patrimoniales y arqueológicos de las zonas involucradas.
El proyecto de la Nueva Carretera Central no solo busca mejorar la conectividad entre Lima y Junín, sino también impulsar el desarrollo económico y social de las regiones involucradas.
La Nueva Carretera Central es una de las obras más esperadas en el Perú, debido a la importancia estratégica de esta vía para conectar la costa con la sierra central. Actualmente, el tramo que une Lima con Junín enfrenta problemas de congestión y accidentes, lo que hace urgente la implementación de una alternativa moderna y segura.
Cabe destacar que La Nueva Carretera Central no es un proyecto reciente. Según comentó el MTC, la necesidad de una alternativa a la actual Carretera Central, que enfrenta constantes problemas de congestión y limitaciones geográficas, ha sido discutida durante años. En 2012, bajo la gestión del expresidente Ollanta Humala, se comenzó a plantear la idea de mejorar la infraestructura vial en esta región clave para el transporte de personas y mercancías.
Ya Durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), se reafirmó la importancia de esta obra como parte de un plan más amplio para impulsar grandes proyectos de infraestructura. Sin embargo, los avances fueron limitados debido a la inestabilidad política y los cambios en el liderazgo gubernamental. En la administración de Martín Vizcarra (2018-2020), el proyecto fue declarado una prioridad estratégica, y en 2019 se firmó un acuerdo con Corea del Sur para el desarrollo de los estudios técnicos y el diseño del proyecto.
Bajo este convenio, especialistas surcoreanos realizaron análisis de factibilidad y propusieron rutas alternativas que incluyeran túneles y viaductos para superar las barreras geográficas de la región andina. Estos estudios sentaron las bases para el diseño actual de la Nueva Carretera Central, que busca ofrecer una solución moderna y eficiente a los problemas de conectividad en el país.
A pesar de los avances en la planificación, el proyecto ha enfrentado diversos desafíos a lo largo de los años. En donde durante los gobiernos anteriormente mencionados, se continuaron los esfuerzos para viabilizar la obra, aunque se encontraron obstáculos relacionados con la complejidad técnica, el financiamiento y las aprobaciones ambientales. Sin embargo, ya En 2021, el MTC anunció que la ejecución de la Nueva Carretera Central sería priorizada, destacando los beneficios económicos y sociales que traería al país.
Sin duda, Con el inicio de los trabajos programado para finales de 2025, la Nueva Carretera Central se perfila como una solución integral a los problemas de transporte en el centro del país, marcando un antes y un después en la infraestructura vial del Perú.